
ikipedia no necesita introducción, todos (o por lo menos el pueblo internetense) recurrimos a ella para saciar nuestra sed de conocimiento, resolver disputas sobre cuestiones poco importantes o encontrar un punto de partida para un trabajo de investigación (hasta hay quienes quieren y confían tanto en Wikipedia que su trabajo es lo que encuentran ahí – no me incluyo, no me incluyo), y si bien no tiene todavía un verbo propio como Google, se le está acercando. Hay millones de wikilocos (acá sí me incluyo, humildemente) que editan, corrigen, crean y traducen artículos.
La cuestión ahora es que cada uno de estos wikilocos y wikilocas (como diría la presidente) puede tener una cuenta (y generalmente la tiene), donde se mantiene una lista pública de sus contribuciones. Es increíble todo lo que nos puede decir esta lista de los intereses de una persona, e incluso a veces nos puede revelar su profesión.
Hacer la prueba es fácil, solamente tienen que abrir un artículo que les guste (o que no les guste, da lo mismo :p), cliquear en la pestaña Historial en la parte de arriba, elegir de la lista algún usuario y seguir el link contribuciones.
No es que me dedique a ver listas de contribuciones a la Wikipedia todas las mañanas, solamente me dí cuenta de esto cuando estaba viendo la mía y me pareció algo bastante interesante. La idea de este post no es ni fomentar la paranoia ni la inmiscusión en lo que hacen los demás :)
Dime qué Wikieditas y te Diré quién Eres Enero 29, 2010
Desfiado Enero 27, 2010
Corre ya el cuarto día de mi nuevo resfrío, después del de Diciembre, aunque a mí me parece como un único día muy largo. Lo bueno es que estamos en verano (no me pierdo valiosísimas (?) clases de la universidad), lo malo, que estamos en verano (el calor no me deja en paz, y pierdo valiosísimos (?) días de vacaciones).
Todo empezó el sábado a la madrugada (en realidad el domingo, pero mis días cambian cuando me voy a dormir) con un dolor de garganta chiquito, casi simpático. Mis sospechas apuntan a los cambios violentos de temperatura que tuve el sábado, o a un aire acondicionado (este último no causa el resfrío, pero le da al virus un lugar bastante cómodo en el que instalarse).
El primer día fue el más feo, junto con el segundo, el tercero y el cuarto. Pero de los más feos fue el más más feo, porque la molestia en la garganta era insoportable, y la rinorrea (¡qué delicado!) me obligaba a tener el pañuelo siempre en la mano (llegué a usar 3, de tela).
Me quedé en casa (perdón Franco, Andrés, Gabriel y Gisela :)), vagando sin sentido por todos los rincones y lamentándome por lo desgraciada que era mi existencia en ese momento.
El segundo día se me fue la rinorrea y la mayor parte de la molestia en la garganta, pero me empecé a debilitar cada vez más, hasta que a la noche se volvió insoportable. Igual, nunca hubo fiebre.
A pesar de toda esa parte fea y calamitosa, en la que uno no puede pensar claramente, los resfríos tienen un lado bueno. No voy a llegar al punto del underground man de Dostoievski, que se regocijaba en un dolor de muelas, pero siempre encontré en el resfrío y todo lo que conlleva (como quedarse en casa y faltar – si se puede – a la escuela o el trabajo) una excusa para hacer pequeñas cosas que no haría en un estado normal.
Acá voy entonces con ma petite liste:
- Hice jugo de naranja, exprimido con mis propias manos
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Entré a la página del diario Crítica Digital después de siglos (bah, miento descaradamente, había entrado la semana pasada para informarme un poco sobre el asunto Redrado). Escuchando la playlist del costado (cuya existencia desconocía hasta el momento) encontré varios desastres, pero entre ellos una banda que puede llegar a valer la pena, con el extraño nombre de Benny Barcelona. También encontré en el blog de tecnología un post sobre ICQ
, y leyendo los comentarios no pude evitar sonreir.
- Dormí más de la cuenta
- Buscando alguna explicación para mi resfrío llegué a este post de este blog, que más que inmediatamente agregué a mis bookmarks. Siguiendo los comentarios llegué a este otro blog y a este otro, que se ganaron también mi simpatía :)
- Vi el segundo capítulo de That 70’s Show, y me acordé por qué me gustaba :)
- El segundo y tercer día me tomé un break de la matrix, o sea, no entré a internet, o sea, no toqué la computadora.
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Me aprendí toda la programación de la Televisión Pública (Canal 7). La semana pasada había estado mirando algunos programas buenísimos de Télé-Québec (en especial, Une Pilule, Une Petite Granule), y me pregunté ¿nosotros no tenemos algo así?. Respuesta: más o menos. Si bien hay programas que están bastante bien, como Médicos por naturaleza, Científicos Industria Argentina, Recurso Natural y la edición internacional del noticiero (además de lo extranjero, como los documentales de History, discovery y la BBC, y Versión Original), todavía les falta bastante para llegar a igualar a los quebecos.
En cuanto a los videos institucionales, hay dos que me gustaron mucho: el de Borges, de una serie de cortos sobre personalidades argentinas, y uno sobre un tren, que tiene una música muy linda.
Esto tuvo también como efecto secundario darme cuenta de que ver el canal oficial te vuelve efectivamente un poquito más oficialista :p (pero de verdad, asi que mírenlo con cuidado) - A pesar de mi esfuerzo por evitarlo, mi aburrimiento me llevó a empezar a hacer los esquemas del sitio que tengo que hacer como trabajo final de Programación Orientada a Objetos.
- Me puse a seguir el recorrido del 39 en la Guía T
- Me dejé la barba. Bah, ella se quiso quedar, y yo no me opuse.
Who Needs Sleep? Enero 20, 2010
Ayer me desperté a las 3 de la mañana pensando en Svidrigailov (me estaba acercando al final de Crimen y Castigo) y, en uno de esos delirios que uno tiene cuando está medio dormido, me empecé a plantear varias hipótesis de por qué hizo lo que hizo. Hacía mucho calor, así que decidí que lo mejor iba a ser tratar de volver a dormirme.
Media hora más tarde y cientos de ladridos interminables de los perros de mi cuadra de por medio, me di cuenta de que esto iba a ser imposible, entonces me puse a leer un poco, pero dejé bastante rápido (en realidad, a mí me pareció bastante rápido, porque pasé más de media hora leyendo). Entonces pensé en el Tetris, nada mejor que él para pasar la noche. El celular casi no tenía batería, así que desistí sin mucho esfuerzo.
Resignado, me puse a hacer lo que todo el mundo que no tiene nada para hacer hace: ponerme a pensar (con todo el respeto, señores filósofos). Pensé en la crisis institucional del Banco Central, en qué voy a hacer este verano, en mis compañeros de secundaria y en otras cuantas cosas de las que ahora no me acuerdo. Entre todo esto, ya habían llegado las 5:30. Me quedé esperando a las 6:00, escuchando los gritos de siempre de algunas personas en la calle, y mirando por mi ventana una estrella que pasaba por abajo de un cable de la luz (o por arriba, si cerrabas un ojo) hasta verla desaparecer.
Bajé y prendí la computadora. Obviamente, no había nadie en su sano juicio conectado al MSN. En las noticias, lo mismo que todos los últimos días, Haití y Redrado. Nada muy nuevo en xkcd tampoco. Busqué canciones de Blur, pero me terminé decepcionando con todas ellas. Ya eran las 8:30.
Elegí el momento menos indicado para hacer lo que venía posponiendo hacía días, o sea, cortar el pasto. En parte lo pude hacer con la máquina, pero llegó una parte en la que era tan alto que tuve que recurrir a la azada, sacando fuerzas de no sé dónde.
Terminé casi muerto, por supuesto, y no podía pensar claro por la falta de sueño, así que me acosté. Con algo de dificultad me dormí, y seguí así hasta las 12:15.
Me desperté y mi vida siguió.
Era Antes, Ahora Es Diciembre 31, 2009
Parado en el borde del cordón, esperando a que el rojo del semáforo se convierta en verde. Hay un par de mujeres con bolsas de compras a un costado y un hombre de traje hablando por celular del otro lado.
Amarillo, una camioneta cruza Malvinas. Verde, cruzo Belgrano mirando las celdas peatonales que en algún momento fueron rectángulos blancos.
Camino la cuadra que separa a Belgrano de Rvadavia. Miro enfrente y veo Aurelius, un pub que hace unos años fue Don Pedro, un restaurant. Miro a mi izquierda, arriba, y veo la torre Bó. La recorro hasta abajo con la vista y me encuentro con un negocio de electrodomésticos, parte de una red desparramada por todo el país. Eso antes era una galería.
Llego a la esquina y tengo que elegir: subir hasta San Martín, bajar hasta la municipalidad o seguir derecho. También me podría haber quedado ahí, pero doblo a la derecha y cruzo sin esperar al semáforo.
En la esquina hay un negocio de ropa para mujeres que tiene vidrieras minimalistas. Antes era otro negocio de ropa para mujeres, pero con vidrieras normales. Dos chicas de no más de 17 años me pasan por la izquierda, y un edificio municipal pasa por mi derecha. No sé qué había ahí antes.
Un paredón vacío, una pizzería a la que solía ir y un negocio de ropa para bebés donde me sentaba a esperar a los demás. Esquina.
Piso la vereda de un lugar donde se venden anteojos y telescopios. Ahí se vendieron anteojos y telescopios desde que lo conozco. Para mí eso es desde siempre.
Toco la pared del lugar donde fui a mis clases de confirmación, donde me hice amigo de mis primeros amigos. Miro la puerta de la biblioteca, lugar donde hacíamos los trabajos de la secundaria y donde pasaba el tiempo antes de algo. Veo la entrada de la municipalidad, que ahora está pintada e iluminada. Espero en Benito de Miguel, que se transforma en Arias. Los autos no esperan, no saben esperar.
Llego hasta la plaza, miro a San Martín, camino un cuarto de diagonal y me siento en un banco. Este banco antes no estaba, esta plaza antes no era así. Yo antes no era así.
The Day After Yesterday Diciembre 26, 2009
Este semana en la que acabamos de entrar es una trampa tendida por nadie, una semana pozo, limitada por navidad y año nuevo, donde uno cae y no hace mucho hasta que pase. Los años pares resulta ser buena, los años impares no.
Maldita semana pozo. Ayer fue un remarkably unremarkable day, que no dio nada, salvo una playlist de canciones que se encuentran en la vereda de enfrente de la felicidad:
- Going Under – Evanescence
- Everybody’s Fool – Evanescence
- Hannah – Les Cowboys Fringants (sobre esta canción hablé hace un año)
- Numb – Linkin Park
- In the End – Linkin Park
- Small Figures in a Vast Expanse – Rilo Kiley
- Only in Dreams – Weezer
Para variar, esta mañana estuve escuchando las versiones eléctrica y acústica de Rain (o Reign) of the Golden Gorilla, de Ozma, una canción agridulce.
La melodía es de una canción popular javanesa (por lo que leo, Java es la isla más grande de Indonesia, donde está la capital, Yakarta). Las letras son recurrentes en Ozma.
Como dijo hace tres días mi profesora de inglés que no veía hacía cuatro años: “Hay que pasar las fiestas. Pasarlas.”
Un autre 25 qui se va Diciembre 25, 2009
Los 24 y 25 de Diciembre son días raros, no están separados por las 12 de la noche, están separados por cuando uno se va a dormir. Bueno, eso pasa siempre que recibís despierto al día que viene, pero acá se nota más.
El 24 llegó sin avisar, y yo llegué medio muerto a la noche, después de haberme estado moviendo toda la mañana. 24 extraño, como todos y cada uno de los días de este año para mí.
Hoy, despertarse a las 8, retomar el sueño hasta las 9, volverse a dormir y despertarse ya sin excusas a las 10:30 para emprender el largo viaje a pie hacia el otro lado de las vías. Cosas sorprendentes se ven ahí, como camisas de hombre a $29.
En la calle no hay un alma. Hay dos o tres, pero no más almas que esas, está todo vacío y cerrado, salvo el supermercado de los chinos, que seguirá abierto hasta el mismísimo fin del mundo.
Dejé a los demás durmiendo allá, y me vine a dormir para acá, caminando como un zombie, producto de haber dormido poco, o mucho y mal. Ahora, mientras me voy despidiendo, estoy en un estado de meh que no se quiere ir.
An Album Diciembre 20, 2009
Un álbum es bueno cuando al escucharlo dejás de pensar en lo que estabas pensando y ponés toda la atención en cada canción. Es bueno cuando te hace sentir cosas que no habías sentido y ver los lados desconocidos de las cosas que ves todo el tiempo. Es bueno cuando te hace dar cuenta que a alguien le pasa lo mismo que a vos, pero lo sabe expresar mejor.
Cuando tiene sentido como un todo, cuando cada canción te deja algo y crees por un momento que ya es inútil escuchar otras cosas porque nunca vas a encontrar algo mejor, es un buen álbum.
In English:
An album is good when you listen to it and stop thinking about whatever you were thinking, and you put all your attention in each song. it’s good when it makes you feel things you had never felt before and see the unknown side of things you see all the time. It’s good when it makes you realize someone feels the same as you do, but can express it better. When it makes sense as a whole, when each song leaves you something valuable and for a moment you believe it’s useless to ever listen to anything else because you’ll never find something better, it’s a good album.
Colors of the screen Diciembre 9, 2009
¿Qué preferís, un hermoso light sky blue o un #d2b48c feo y árido?
Prefiero el light sky blue, porque además de ser más lindo, me lo puedo acordar.
Está bueno ponerle colores lindos a nuestros programas y páginas web (o mejor dicho, intentos de programas y páginas web), para nosotros y para quienes los usen. Lo que no es tan lindo es tener que andar acordándose esa cosa tan fea que vimos arriba (para refrescar: eso es un valor hexadecimal que representa un color, donde los dos primeros dígitos son para el rojo, los otros dos para el verde y los últimos para el azul – #rrggbb -).
Para eso se inventó la tabla de colores web, que nos da nombres graciosos para acordarnos de números feos.
Pero hay un problema: son solamente 256, y con eso no nos alcanza la mayoría de las veces.
¿Solución? ¡extender esa tabla! Lo bueno es que en Wikipedia ya está, y muy bien. Así que lo que hice fue usarla para fabricar un tipo de dato enumeratvo en Python (disfrazado de clase, claro), listo para usar (traducirlo a otros lenguajes de programación no requiere demasiado trabajo).
La única mala noticia es que para usarlo directamente en css se necesita algún conversor, cosa que no hice. Pero ustedes son mentes brillantes, así que van a saber arreglarlo :)
Acá dejo el zip con el módulo PrettyColors y un ejemplo muy simple que muestra como usarlo. ¡Diviértanse con sus apple greens, air force blues y fashion fuschias!
(Sí, el título del post viene de la canción Colors of the Wind)
On est toujours dans la même histoire Diciembre 3, 2009
¿Por qué me hacen esto los tipos de Google y se quedan con mis correos, tanto les gustan? Sí, debe ser eso, no es que nadie me escriba, es que la gente de gMail me lee los e-mails y después los borra…
Diciembre vino hace dos días, tan poco original como siempre, haciéndonos hacer lo mismo todos los años:
- preocuparse por todos los exámenes que se nos caen encima, y rendirlos
- querer hacer cosas, no tener ganas, pero hacer algo igual
- caminar a la universidad bajo el sol intenso, oliendo los azahares que aparecen por todos lados
- sentir un vacío insalvable los jueves y viernes a la mañana
- reencontrarse con los que vuelven y ponerse contento
- grabar un que otro video navideño
- tomar algo de sidra y comer un poco de pan dulce, garrapiñadas y turrones
- hacer planes optimistas para el verano que rara vez se cumplen
- darse cuenta que todo sigue igual, aunque hayan cambiado muchas cosas, y pensar que el año que viene va a pasar algo verdaderamente asombroso
No, nada animado hoy, es uno de esos jueves a la mañana.
Me levanté extraño Noviembre 30, 2009
Anoche me fui a dormir, con una boludez en la cabeza, una boludez tan pelotuda que solamente a mí me puede tener pensando dos horas a la noche las más taradas de las cosas, y me dije “el sueño arregla todo”.
Es algo triste querer algo, y cuando te acercas a tenerlo asustarte y dejar de estar por tenerlo, pero después darte cuenta de lo pelotudo que sos y volver a quererlo, para otra vez…
A la mañana me levanté contento, y me dije “je, ¿viste que se te iba a pasar durmiendo?”. Tenía un poco de razón, pero hasta ahí nomás. Se me pasó lo de la noche, pero capaz que solamente por separarme temporalmente de la fuente de angustia.
Después de eso me empecé a sentir extraño, como todos los lunes, pero esta vez más. Extranjero en mi ciudad, viendo a la gente pasar y hacer lo suyo como si nada tuviera que ver conmigo. Puede ser que nada tenga que ver conmigo, pero antes no me daba cuenta.
No es que crea que la gente hace las cosas para mí, no estoy tan loco, pero creo que inconscientemente nos la creemos un poquito, y por eso nos sentimos cómodos donde vivimos.
Debería aprender el sistema del robot. Sí, el que dice:
con el tiempo te aprendés a reír
de las cosas que en su momento te hicieron sufrir
y te decís, y te decís
qué pelotudo fui, qué pelotudo fui
Ahora mi mente está más o menos como lo que se ve a la derecha. En tres días vienen los (casi) primeros parciales, en una semana otro, y en dos los finales. Fucking finales. Ni ganas de estudiar, ya estoy cansado de todo, basta.
I wake up scared
I wake up strange
I wake up wondering
if anything in my life is ever gonna change
I wake up scared
I wake up strange
and everything around me stays the same


