Returning Arrows

Jugando un rato al Civilization con Gabriel y Martín el Sábado, después de una de las semanas más complicadas que tuve en lo que va del año, vimos (y escuchamos de la boca del magnífico y español narrador del Civilization IV) el proverbio kurdo “No dispares la flecha que pueda volverse contra ti.”. Más allá de su sentido metafórico, que supongo que quiere decir algo como “no hagas algo de lo que después te puedas arrepentir”, pensamos en lo más importante, que es ¿cuándo puede una flecha tirada por vos mismo volverse contra vos?

Lo primero que se me pasó por la mente fue algo así:

 

flecha que puede volverse hacia ti.jpg

 

pero después me di cuenta que no tenía mucho sentido así que descarté la idea (aunque me hubiese gustado que sea así).

Martín se quedó un poco al margen de la discusión, quizá porque no está tan de gusto, quemado y obsesionado con física (materia con la que mantenemos una fuerte relación amor-odio) como nosotros, pero Gabriel y yo pensamos en las siguientes posibilidades (las más razonables pensadas por Gabriel, obviamente :)):

  1. Tirar la flecha verticalmente hacia arriba y quedarse a esperarla
  2. Hacer un tiro oblicuo de la flecha y correr hasta el lugar donde va a caer antes de que llegue (esto puede ser un poco complicado de lograr, a menos que tengamos las zapatillas de Detective Conan o algo por el estilo)
  3. Colgar un hilo o soga del techo, atar la flecha al extremo y dispararla sin demasiada fuerza. No va a venir muy derecha que digamos, pero vuelve al fin y al cabo.
  4. Atar una soga a un palo, atar la flecha al extremo libre y pedirle a alguien que nos haga el favor de sostener el palo horizontalmente, con el brazo extendido, asegurándole que no le va a doler. Después de eso, disparar la flecha, que va a dar la vuelta y nos va a dar en la mismísima cabeza.
  5. Disparar la flecha con punta de metal e inmediatamente poner un imán con una atracción colosal delante nuestro.
  6. Disparar la flecha contra alguien, fallar, y que la otra persona la levante y nos la tire a nosotros. Este punto es seguramente el menos convincente ¡pero nuestra flecha se vuelve contra nosotros después de todo!

Eso concluye el inusual y poco serio post de hoy. Ahora me voy a seguir con la lengua dormida por la anestesia que me puso la dentista. Chau :)

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7 responses to this post.

  1. Posted by spongeval on junio 15, 2009 at 5:05 pm

    Bueno, la despedida del post aclara toda la verborragia escrita sin demasiado sentido. Pero está bien, lo acepto, lo acepto, hizo que escapen de mi boca un par de carcajadas.

    Sí, yo reviso los blogs re a destiempo, yey por mí.

    Responder

    • Posted by sharpreve on junio 15, 2009 at 5:26 pm

      oh, ¡qué sorpresa! :)
      No, no hay destiempos. Yo solía revisar los blogs, hasta que a Speedy se le antojó que yo no pudiera ver los blogs de WordPress. Pero ahora parece andar (aunque no debería cantar mucha victoria), así que volveré a esa práctica cuando la universidad me lo permita :)

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  2. Posted by Ryo on febrero 11, 2010 at 1:49 am

    Mmmm… ¿puedo agregar una semi-metafórico, semi-literal teoría de cómo eso puede ser factible? (…) Tomaré eso como un sí. :D
    También podría darse (sobretodo si hablamos de una serie yankiee o alguna super casualidad en las que no creo) que uno dispare una flecha y vaya a dar justo a un elemento que fuera de grandísima importancia para sostener el equilibrio de una gran masa de elementos, que por efecto de la flecha, se abalancen unas contra otras, cual avalancha, y lleven la flecha (y la avalancha de elementos) contra unos mismo.

    Otra idea: un super viento huracanado que te devuelva la flecha.
    TIrar una flecha al mar en marea alta.
    Tirar una flecha con control remoto (utilizado por otra persona que haga que te regrese).

    En fin, esas son un par de otras posibilidades que se me ocurrieron, aunque seguro hay más.

    Saludos!

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    • Posted by Rêveur on febrero 11, 2010 at 12:26 pm

      Pongo en duda la plausibilidad de las alternativas de la pila de cosas y del control remoto, pero teniendo en cuenta las propuestas del post, se aceptan. Las dos del medio son realmente interesantes, ¡no habíamos tomado en cuenta el factor natural!

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  3. […] extraños, resumir la epistemología, hacer la review de algún CD o alguna película, o explicar cómo puede una flecha arrojada por uno volverse contra uno mismo. Sin embargo el cansancio temporal de haber estado estudiando sin respiro durante tres semanas me […]

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  4. Creí que ya había escrito acá… Bueno, acá falta una de las posibilidades que habíamos pensado: El resorte =P O sea, poner un resorte en la parte de atrás de la flecha (y que el resorte esté firmemente unido a un objeto de masa mucho mayor (bueno… la pared podría ser =P) después, lanzar la flecha y el resorte la traerá de vuelta =P También podríamos cargar la flecha positivamente (o negativamente) y en frente poner una gran lámina de igual signo (y/o detrás de nosotros una lámina de signo contrario). Seguiré pensando aunque este post ya esté medio viejito =P

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    • Posted by Rêveur on enero 5, 2012 at 10:57 pm

      Pero con la del resorte la flecha volvería al revés… aunque no dice en ningún lado para dónde tiene que apuntar. Por otro lado, volvería contra la pared, a menos que…

      A pesar de que la alternativa de las láminas cargada trabaja con el mismo principio que el imán, se acepta porque puede variar la forma de polarización.

      Buona notte.

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