Archive for 29 octubre 2010

Who’ll Stop the Rain?

Octubre no puede ser octubre si no hay una buena tormenta, y el mes, viendo que ya se le acababa el tiempo y apenas había producido una lluviecita que se preciara de tal, decidió mandar una. Y vaya tormenta mandó para los que ya nos levantábamos de las butacas decepcionados, con vientos fuertes a la noche, cosa de no dejarnos dormir, y con piedras y efectos de luces.

Esta mañana rendí Sistemas de Información, sin haber estudiado demasiado (al menos en comparación con las maratones de Física) y habiendo dormido mucho menos, por los antes mentados vientos y el habitual coro polifónico de perros de los viernes. Y así me debe haber ido.

Por la calle andaba la gente que había salido a hacer lo estrictamente necesario. La verdad que está bastante desaprovechado el mercado de la lluvia, salvo por los videoclubes y los vendedores ambulantes de paraguas que aparecen como salidos de las alcantarillas los días de lluvia, aunque por acá casi que no hay.

El día se presta con todas las ganas a tirarse en el sillón a leer un libro, o mejor, usar un nook. No veo la hora de tener uno. Pero todavía falta un rato largo para que llegue a la Argentina, y es bastante caro hacérselo traer (igualmente, el precio es un regalo en comparación con el de esa rueda reinventada e inflada por la publicidad a la que llaman iPad – en lo que a lectura de libros se refiere).

Lamentablemente, aunque uno quiera dormirse por dos días después de haber terminado de rendir el último de esta cadena de parciales, el trabajo no se hace solo, ni lo hacen otros por uno, así que habrá que respirar hondo and carry on and carry on and carry on and carry on.

Lluvia y universidad

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