Archive for 26 febrero 2011

A Thousand Yard Stare

The thousand yard stare (que viene a ser una mirada de mil yardas) es como se conoce al gesto adoptado por alguien que está bajo estrés extremo o trauma (mirando a la nada, como le decimos acá, pero peor).

Resulta ser también, y no por casualidad, el nombre de la primera canción de No, Really que escuché. La instrumentación es bastante simple: una sola guitarra y un piano que aparece por ahí. Pero las letras y la voz de la cantante (Hannah Clemens, por lo que leí acá) son otra cosa. Tienen una visión 1984ista del mundo, pero no están tan lejos de lo que pasa ahora en Estados Unidos (“So we sit in our bedrooms and talk on our tapped phones, and know our apartment is wired”), y por qué no acá.

La parte que dice “And the TV distracts us with light shows
telling us everything’s going as planned”
me hace acordar a algo… 6, 7, 8 coff coff.

Esta mañana había transcrito prácticamente todo, salvo un par de cosas que había escuchado mal (había entendido algo de reporters en vez de cross borders – tenía sentido, antes hablaba de tape recorders), pero ya que las encontré enteras acá las paso directamente (el problema de este país es que nadie quiere trabajar):

 

You had a growth in your right ear
And I had a murmuring heart
And all our healthy companions got a free ticket out
While the country they left fell apart

Now the only way over the ocean
Is in the belly of a camouflaged plane
And freedom is offered to the ones who enlist
Until only the prisoners remain

And we wouldn’t be able to leave
Even if our passports hadn’t expired
So we sit in our bedrooms and talk on our tapped phones
And know our apartment is wired

And the TV distracts us with light shows
Telling us everything’s going as planned
But there’s something awry out the corner of our eye
We can no longer comprehend

There’s a chain from your hand to mine
And I can’t let go of it, I can’t let go of it
We were saved from the front lines
Got nothing to show for it, nothing to show for it

So we watch the receding horizon
‘Til we develop a thousand yard stare
And with our old tape recorders we pretend to cross borders
And dream that we’re breathing free air

But we can only imagine that landscape
Gaze at pictures now faded with age
The greatest country on earth was our prison since birth
Its shores an invulnerable cage

There’s a chain from your hand to mine
And I can’t let go of it, I can’t let go of it
We were saved from the front lines
Got nothing to show for it, nothing to show for it

Burn it down, burn it down
There’s nothing here I wanna save
Leave this town, leave this town
Before you’re just another slave
Turn around, turn around
They’re already digging our graves
In the ground, in the ground
We’re too close now to turn away

There’s a chain from your hand to mine
And I can’t let go of it, I can’t let go of it
We were saved from the front lines
Got nothing to show for it, nothing to show for it

 

La canción se puede escuchar y bajar gratis (o sea, con consentimiento del autor, no “gratis ;)”) de su página de Jamendo. Esto muestra que aunque es cierto que en los medios de distribución de contenidos gratuitos haya muchas cosas que no valen la pena, encontrar canciones y artistas como este hacen que valga la pena.

El mes del sol

Bah, supongo que febrero viene de Febo, porque los romanos no eran la gente más creativa del mundo para los nombres.

Voy a ahorrarme el preámbulo de “Después de mucho tiempo de no haber posteado y bla, bla, bla.” porque ya se hizo hábito el postear poco, así que está implícito, y el haberme hecho una cuenta de Facebutt no ayudó a revertir la cosa.

Como pasa todos los años, no me acuerdo exáctamente qué pasó en el medio de enero, solamente me acuerdo del principio y del final (¿será un mes conservativo?). Es que enero es el mes que llegó tarde a la repartición de funciones, o mejor dicho, llegó muy temprano, cuando todavía no se sabía muy bien qué era lo que había para repartir, así que le tocó eso: nada.
Al menos eso es lo que ocurre cuando vivís en el hemisferio sur, y no te vas de vacaciones, y trabajás. Hice seitán y tofu a mana, en escasas cantidades, y creo que por lo menos aprendí a tocar la guitarra un poquitito mejor, o por lo menos a hacer que mis dedos me obedezcan.

Febrero viene siendo algo totalmente distinto. Empezó con un viaje a Buenos Aires, lleno de cosas buenas y malas, como me tiene acostumbrado (es como un paquete de grageas de todos los sabores). Ya desde el vamos, en el colectivo el chofer pelotudo amablemente se negó a bajar el aire acondicionado, haciendo que todos los que íbamos ahí arriba nos sintiéramos como en Noruega, salvo por lo de país desarrollado. Suerte que estaba Farmacity con sus pastillas con antibióticos, que redujeron un poco el dolor de garganta. El primer paso hacia la automedicación ¡vamos todavía! (igual, eran de venta libre).

Jenny Lewis tenía un poco de razón cuando dijo:

There’s friendly people in cities too.

Aunque le faltó agregar “but it depends on when and where you find them – and who you find” :)