Archive for 18 junio 2011

A vuelo razante

Hace una semana se nos dio dos días y medio para hacer el TP parcial de Procesamiento de Imágenes, y como era de esperar, a mí me quedó solamente un día y medio.
Si bien esta vez no fue tan extremo como el de Sistemas Inteligentes, también llegué con lo justo, entregándolo a las 2:20 de la madrugada (por Internet, por supuesto) y dejando el punto número 5 (eran 5 puntos en total) a la buena de Dios.
Se necesitaba un 60% para aprobar, y de haber tenido los ejercicios que había hecho completamente bien llegaba a 75%, pero sabía que por cosas que tenía algo flojas eso podía caer a alrededor de 65%. Y así fue, casi que me hizo sentir mejor que sacarme un 9, porque fue una estimación acertada de lo que podía hacer con los recursos (tiempo y conocimiento de la materia) que tenía. It’s a hit.

El otro motivo de orgullo (pre)profesional de ayer tuvo que ver con la épica lucha del hombre contra Telefónica. El jueves volvió otro técnico más, pero esta vez me cambió el módem y los filtros. Al principio todo era color de rosa, pero después empecé a perder la conectividad otra vez, y de nueeevo llamar al centro de soporte técnico.
Long story short: me dieron un router DSL, que se empezó a pelear con mi router, dando como resultado la ausencia de Internet cuando los conectaba.
Largas horas de trabajo no remunerado (obvio, ¿quién me lo va a remunerar?) me llevaron a aplicar las habilidades Javierísticas (¿Cómo? ¿No saben quién es Javier? ¡Deberían!) aprendidas en redes, configurando las subredes y el servicio DHCP como se debe, y trayendo nuevamente la paz a este hogar.

En dos semanas se define el cuatrimestre. El anteúltimo cuatrimestre de cursada. Good grief.

PD (si es que se pueden poner posdatas en un post antes de publicarlo): ¡El blog estrena tema nuevo!

Vergüenza debería darnos

Hoy, como todos los días de las últimas semanas, desayunamos y almorzamos Caso Schoklender. El tema, en lo relacionado con el tipo y sus amigos socios, me importa bastante poco. Cada yate, avión o triciclo nuevo que aparezca no cambia la esencia del asunto, que ya está siendo tratado por la justicia.

Lo que sí me preocupa es lo que tiene que ver con cómo terminan siendo manejados los fondos públicos, y la poca claridad que hay en todo esto.
Sin embargo, ese no es el tema del post, sino algo que surgió a partir de esto y que es muchísimo más grave, que es el papel de los medios de comunicación estatales en los asuntos de interés público.

Antes que nada, quiero decir que C5N me parece en general un desastre, una repetición constante con música dramática de las mismas noticias trágicas (se salva un poco el programa de Rozín). Sin embargo, noté más de una vez que hace algo que es parte de la razón de ser de la televisión pública (acá lo pongo en minúscula porque hablo en general, y no en particular de la argentina): transmitir de forma imparcial la labor parlamentaria. Obvio, no voy a pedir que se convierta en CongresoTV (que dicho sea de paso, tienen en Canadá), pero que por lo menos entre muerto y muerto pasen debates en comisión, cada tanto, me parece perfecto.

¿Por qué me calienta tanto esto? Porque no vivimos en “La Argentina”, vivimos en la República Argentina, y una de las características fundamentales de una república es la publicidad de los actos de gobierno. El problema es que en Cristinalandia esto parece confundirse con “propaganda del partido oficial”.
Por si queda alguna duda, no son lo mismo. La publicidad de los actos de gobierno tiene que hablar con hechos, y si hay debates, deben ser balanceados. No me digan que llevar a Beatriz Sarlo y poner como título “La reina de la corpo” es imparcial, seisieteochistas. La publicidad de los actos de gobierno no es transmitir la copa de fútbol “Nestor Kirchner”, ni financiar un programa entero cuyo único fin es exaltar las cualidades de “La líder” y el ángel que la guarda desde el cielo, y riduculizar toda crítica al poder ejecutivo.

Parece que me estoy haciendo mucho problema por esto, pero no quiero que nos olvidemos que los medios de comunicación masiva moldean el pensamiento (no lo digo en un sentido conspirativo, es así, son los que definen la agenda pública), y que la televisión pública tiene alcance nacional.

Es verdad que la mayoría de la gente va a seguir prefiriendo ver bailes del caño, grandes hermanos y novelas decadentes, pero la opción de ver qué es lo que realmente hacen los políticos tiene que estar.
Si realmente se quisiera lograr transparencia, ese sería el primer paso ¿qué mejor que mostrar directamente, ao vivo a dónde van a parar nuestros impuestos y votos?

Pero evidentemente eso no es lo que se quiere, prefieren llenar la grilla con series de pésima calidad (Amar en Tiempos Revueltos, Los Hombres de Paco, Señor y Señora Camas), fútbol y noticias ultraoficialistas los días hábiles, mientras los programas culturales y científicos se apretujan los fines de semana.
Circo (ya no puedo decir “pan y circo” porque el pan simple está a $1,75).

Para terminar, vuelvo a principio del post. Lo que me llevó a escribir todo esto fue ver cómo en C5N mostraban, a raíz del caso Schoklender, a los diputados de todos los partidos hablando en la comisión de vivienda de la cámara de diputados, sean de la UCR, del FPV, del Gen, del Pro, de la Coalición Cívica o de cualquier otro, además de los funcionarios públicos involucrados, mientras que en la Televisión Pública (ahora sí con mayúsculas) se limitaron a pasar solo a quienes les interesaba (es decir, a aquellos relacionados al oficialismo), como hacen siempre.

Eso es lo que más vergüenza me da, que la mentira sea oficial, y que la gente (para mi sorpresa, más gente de la que esperaba) la acepte a cambio de un supuesto bienestar en el que estamos viviendo.