Vergüenza debería darnos

Hoy, como todos los días de las últimas semanas, desayunamos y almorzamos Caso Schoklender. El tema, en lo relacionado con el tipo y sus amigos socios, me importa bastante poco. Cada yate, avión o triciclo nuevo que aparezca no cambia la esencia del asunto, que ya está siendo tratado por la justicia.

Lo que sí me preocupa es lo que tiene que ver con cómo terminan siendo manejados los fondos públicos, y la poca claridad que hay en todo esto.
Sin embargo, ese no es el tema del post, sino algo que surgió a partir de esto y que es muchísimo más grave, que es el papel de los medios de comunicación estatales en los asuntos de interés público.

Antes que nada, quiero decir que C5N me parece en general un desastre, una repetición constante con música dramática de las mismas noticias trágicas (se salva un poco el programa de Rozín). Sin embargo, noté más de una vez que hace algo que es parte de la razón de ser de la televisión pública (acá lo pongo en minúscula porque hablo en general, y no en particular de la argentina): transmitir de forma imparcial la labor parlamentaria. Obvio, no voy a pedir que se convierta en CongresoTV (que dicho sea de paso, tienen en Canadá), pero que por lo menos entre muerto y muerto pasen debates en comisión, cada tanto, me parece perfecto.

¿Por qué me calienta tanto esto? Porque no vivimos en “La Argentina”, vivimos en la República Argentina, y una de las características fundamentales de una república es la publicidad de los actos de gobierno. El problema es que en Cristinalandia esto parece confundirse con “propaganda del partido oficial”.
Por si queda alguna duda, no son lo mismo. La publicidad de los actos de gobierno tiene que hablar con hechos, y si hay debates, deben ser balanceados. No me digan que llevar a Beatriz Sarlo y poner como título “La reina de la corpo” es imparcial, seisieteochistas. La publicidad de los actos de gobierno no es transmitir la copa de fútbol “Nestor Kirchner”, ni financiar un programa entero cuyo único fin es exaltar las cualidades de “La líder” y el ángel que la guarda desde el cielo, y riduculizar toda crítica al poder ejecutivo.

Parece que me estoy haciendo mucho problema por esto, pero no quiero que nos olvidemos que los medios de comunicación masiva moldean el pensamiento (no lo digo en un sentido conspirativo, es así, son los que definen la agenda pública), y que la televisión pública tiene alcance nacional.

Es verdad que la mayoría de la gente va a seguir prefiriendo ver bailes del caño, grandes hermanos y novelas decadentes, pero la opción de ver qué es lo que realmente hacen los políticos tiene que estar.
Si realmente se quisiera lograr transparencia, ese sería el primer paso ¿qué mejor que mostrar directamente, ao vivo a dónde van a parar nuestros impuestos y votos?

Pero evidentemente eso no es lo que se quiere, prefieren llenar la grilla con series de pésima calidad (Amar en Tiempos Revueltos, Los Hombres de Paco, Señor y Señora Camas), fútbol y noticias ultraoficialistas los días hábiles, mientras los programas culturales y científicos se apretujan los fines de semana.
Circo (ya no puedo decir “pan y circo” porque el pan simple está a $1,75).

Para terminar, vuelvo a principio del post. Lo que me llevó a escribir todo esto fue ver cómo en C5N mostraban, a raíz del caso Schoklender, a los diputados de todos los partidos hablando en la comisión de vivienda de la cámara de diputados, sean de la UCR, del FPV, del Gen, del Pro, de la Coalición Cívica o de cualquier otro, además de los funcionarios públicos involucrados, mientras que en la Televisión Pública (ahora sí con mayúsculas) se limitaron a pasar solo a quienes les interesaba (es decir, a aquellos relacionados al oficialismo), como hacen siempre.

Eso es lo que más vergüenza me da, que la mentira sea oficial, y que la gente (para mi sorpresa, más gente de la que esperaba) la acepte a cambio de un supuesto bienestar en el que estamos viviendo.

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You never have to see the day again

Bien, ahora sí mi vida quedó hipotecada hasta la mitad del año que viene, en manos de una sociedad anónima formada por los señores Finales, Parciales y El Trabajo, y por la señora Investigación. No me puedo quejar, porque yo elegí ejercer esta suerte de prostitución intelectual ahora, para tener una probabilidad un poquitito más alta de no terminar durmiendo abajo de un puente (si acá hubiese puentes debajo de los cuales se pudiese dormir) en unos años.

Está bien, lo de los puentes es quizá un poco mucho.

La semana que viene es el parcial de Investigación Operativa (cosa que debería seguir estudiando ya mismo, pero mi break se extendió un poco), así que queda tachado lo que resta de este fin de semana y de los ratos libres de la semana que viene.
El profesor de Procesamiento de Imágenes ya hizo la reserva del fin de semana que viene para la primera entrega del trabajo práctico aprobador de cursada. Tacho ese fin de semana también.
¿Ya está, no? NO, no está nada. Mientras tanto se acerca la próxima entrega del trabajo de Compiladores, que fue anunciada por la mismísima profesora como una de las dos partes más difíciles (la otra difícil es la que viene después).
Y claro, Calidad de Software no podía ser menos, así que hay que ir pensando en el ejercicio a entregar dentro de dos semanas, y en el parcial de fines de junio.
En Julio pasan más cosas, pero prefiero ni pensar.

Todo esto probablemente no sería un problema si no se desvanecieran tantas horas trabajando, pero es sabido que “La tierra es de quien la trabaja”. Y es verdad, porque el viernes no tuve tiempo ni de bañarme.
 

Sandwichs de berenjena

Sandwichs de berenjena para faltos de plata

Cambiando de tema, ayer hice sandwichs de berenjena completos (ok, la completitud de un sandwich es algo subjetivo, pero adhiero a los estándares de las hamburguesas de los lugares más comunachos). Fue un intento por probar si podía hacer una especie de Betos Vegetal a menos de un cuarto del precio (el original vale la módica suma de $28), y estuve cerca.
Llevó un rato más de lo que esperaba, más o menos una hora, pero no necesitó demasiado esfuerzo de mi parte (salvo soportar un par de quemaduras de queso).
Conclusión, Gabriel tenía razón cuando dijo en su célebre comentario de Primavera – La Venganza que la berenjena tiene onda. Me hubiese gustado que estuviera por acá para convidarle uno, pero ahora vive en un oasis. De verdad.
No dejo la receta porque es una simple variación de ÉSTA (¡cómo extraño los primeros años de la universidad, en los que uno podía reírse varios minutos con una palabra tan simple!), pero quizá algún día aparezca si surge una evolución interesante.
 

Bueno, tengo que seguir estudiando en -37 minutos (como recordarán de sus divertidas y energizantes clases de física, un instante en el tiempo puede ser tranquilamente negativo), pero antes quiero dejar un link a una página que encontré cuando empecé a escribir este post (quería asegurarme de no estar poniendo cualquier cosa en el título, y que coincidiera con la canción de Rilo Kiley – cover de The Velvet Underground – a la que hago alusión, no tan obviamente).
La página en cuestión se llama Rate Your Music, y sirve justamente para eso: ver el rating que los usuarios le dan a cada álbum, EP y single de una banda – tan simple que roza lo genial.

Sean buenos, y aprovechen su tiempo mientras sea suyo :)

Speedy and its mother 2

Dirigible de Speedy

Un post con este título no puede significar nada bueno, y de hecho no lo hace. Dos años atrás escribí el primero de esta serie, Speedy and its Mother, porque debido a un problema realmente misterioso no podía entrar a mi propio blog (ni a la mayoría de los de WordPress). Después vinieron otros, como no poder ver fotos de flickr y no poder acceder a nada más que a Google y su caché desde Ubuntu (finalmente encontré la solución en un foro chileno que se me veía todo negro, y tuve que seleccionar el texto que quería leer para que quedase resaltado).

Esta vez pierdo la conexión intermitentemente. No es el fin del mundo, pero se pone feo cuando necesitás estar conectado (dejando de lado el detallecito de que estás pagando por el servicio). Después de 5 llamadas a soporte técnico y la visita de tres técnicos (valga la redundancia), ya conozco de memoria el 0800 y el modelo del módem, y me cansé de repetir que sí, están todos los filtros puestos. El mecanismo atrás de todo esto es cíclico y tiene más o menos esta forma:

  1. El módem pierde el sincronismo y se desconecta.
  2. Trata de reconectarse… ¡y lo logra! ¡ehhhh!
  3. …Pero a los 15 segundos se desconecta otra vez ¡uhhh!
  4. Se repiten los pasos anteriores hasta que se me colma la paciencia (pueden pasar un par de días)
  5. Llamo a soporte técnico, y a veces el mismo día, a veces el día siguiente, se soluciona el problema después de que hacen unos pases tecnomágicos.
  6. Después de unos días viene el técnico, y se encuentra con que no hay problema alguno.
  7. El técnico se va, y el mismo día o los siguientes el problema se anima a volver.
  8. ¡Y al principio otra vez!

Puede ser que sea solamente una casualidad, pero después de tantas casualidades me encantaría tener una solución ¡Viva el dirigible de la felicidad!

Abril no viene gratis

Ayer a la noche justo antes de irme a dormir me di cuenta de que ya llegó el momento “I’m screwed” del cuatrimestre, o por lo menos uno de los momentos I’m screwed del cuatrimestre.

¿En qué consisten estos momentos? En darse cuenta de que el tiempo que necesitás para hacer las cosas que tenés que hacer supera el que tenés disponible, e indica que estás hasta las manos, hasta el cuello, o si se quiere, hasta las bolas.

Lo peor es que no hay aviso previo, el fin de semana anterior estás lo más tranquilo, comiendo huevos de Pascua sin ninguna preocupación, cuando de repente ¡zas! Se adelanta en una semana la primera entrega de compiladores, aparecen clases que hay que recuperar, y reaparecen proyectos de los que ya te habías olvidado reclamando nuevamente tu atención. Todo eso manteniendo obviamente la base mínima de obligaciones, como trabajar, hacer el resto de los TPs, estudiar y llevar adelante la (poca) vida extrauniversitaria y extralaboral que uno pueda tener.

¿Qué hace uno frente a esta circunstancia, entonces? Una de dos: o se entrega completamente al ocio, aferrándose por un rato a la idea de que todo esto no es tan importante después de todo; o continua haciendo lo que puede, maquinalmente, hasta que llegue el milagro llamado vacaciones de invierno, que en algunos casos (no siempre) lo salva de todo esto y ahí sí, se entrega completamente al ocio.

A Thousand Yard Stare

The thousand yard stare (que viene a ser una mirada de mil yardas) es como se conoce al gesto adoptado por alguien que está bajo estrés extremo o trauma (mirando a la nada, como le decimos acá, pero peor).

Resulta ser también, y no por casualidad, el nombre de la primera canción de No, Really que escuché. La instrumentación es bastante simple: una sola guitarra y un piano que aparece por ahí. Pero las letras y la voz de la cantante (Hannah Clemens, por lo que leí acá) son otra cosa. Tienen una visión 1984ista del mundo, pero no están tan lejos de lo que pasa ahora en Estados Unidos (“So we sit in our bedrooms and talk on our tapped phones, and know our apartment is wired”), y por qué no acá.

La parte que dice “And the TV distracts us with light shows
telling us everything’s going as planned”
me hace acordar a algo… 6, 7, 8 coff coff.

Esta mañana había transcrito prácticamente todo, salvo un par de cosas que había escuchado mal (había entendido algo de reporters en vez de cross borders – tenía sentido, antes hablaba de tape recorders), pero ya que las encontré enteras acá las paso directamente (el problema de este país es que nadie quiere trabajar):

 

You had a growth in your right ear
And I had a murmuring heart
And all our healthy companions got a free ticket out
While the country they left fell apart

Now the only way over the ocean
Is in the belly of a camouflaged plane
And freedom is offered to the ones who enlist
Until only the prisoners remain

And we wouldn’t be able to leave
Even if our passports hadn’t expired
So we sit in our bedrooms and talk on our tapped phones
And know our apartment is wired

And the TV distracts us with light shows
Telling us everything’s going as planned
But there’s something awry out the corner of our eye
We can no longer comprehend

There’s a chain from your hand to mine
And I can’t let go of it, I can’t let go of it
We were saved from the front lines
Got nothing to show for it, nothing to show for it

So we watch the receding horizon
‘Til we develop a thousand yard stare
And with our old tape recorders we pretend to cross borders
And dream that we’re breathing free air

But we can only imagine that landscape
Gaze at pictures now faded with age
The greatest country on earth was our prison since birth
Its shores an invulnerable cage

There’s a chain from your hand to mine
And I can’t let go of it, I can’t let go of it
We were saved from the front lines
Got nothing to show for it, nothing to show for it

Burn it down, burn it down
There’s nothing here I wanna save
Leave this town, leave this town
Before you’re just another slave
Turn around, turn around
They’re already digging our graves
In the ground, in the ground
We’re too close now to turn away

There’s a chain from your hand to mine
And I can’t let go of it, I can’t let go of it
We were saved from the front lines
Got nothing to show for it, nothing to show for it

 

La canción se puede escuchar y bajar gratis (o sea, con consentimiento del autor, no “gratis ;)”) de su página de Jamendo. Esto muestra que aunque es cierto que en los medios de distribución de contenidos gratuitos haya muchas cosas que no valen la pena, encontrar canciones y artistas como este hacen que valga la pena.

El mes del sol

Bah, supongo que febrero viene de Febo, porque los romanos no eran la gente más creativa del mundo para los nombres.

Voy a ahorrarme el preámbulo de “Después de mucho tiempo de no haber posteado y bla, bla, bla.” porque ya se hizo hábito el postear poco, así que está implícito, y el haberme hecho una cuenta de Facebutt no ayudó a revertir la cosa.

Como pasa todos los años, no me acuerdo exáctamente qué pasó en el medio de enero, solamente me acuerdo del principio y del final (¿será un mes conservativo?). Es que enero es el mes que llegó tarde a la repartición de funciones, o mejor dicho, llegó muy temprano, cuando todavía no se sabía muy bien qué era lo que había para repartir, así que le tocó eso: nada.
Al menos eso es lo que ocurre cuando vivís en el hemisferio sur, y no te vas de vacaciones, y trabajás. Hice seitán y tofu a mana, en escasas cantidades, y creo que por lo menos aprendí a tocar la guitarra un poquitito mejor, o por lo menos a hacer que mis dedos me obedezcan.

Febrero viene siendo algo totalmente distinto. Empezó con un viaje a Buenos Aires, lleno de cosas buenas y malas, como me tiene acostumbrado (es como un paquete de grageas de todos los sabores). Ya desde el vamos, en el colectivo el chofer pelotudo amablemente se negó a bajar el aire acondicionado, haciendo que todos los que íbamos ahí arriba nos sintiéramos como en Noruega, salvo por lo de país desarrollado. Suerte que estaba Farmacity con sus pastillas con antibióticos, que redujeron un poco el dolor de garganta. El primer paso hacia la automedicación ¡vamos todavía! (igual, eran de venta libre).

Jenny Lewis tenía un poco de razón cuando dijo:

There’s friendly people in cities too.

Aunque le faltó agregar “but it depends on when and where you find them – and who you find” :)

Canciones de navidad

mistletoe

Todo el mundo sabe que la gracia de la navidad no es el nacimiento de jesús, y ni siquiera son los regalos. La gracia, my dear friends es la música.

Pero no hace falta que pase mucho tiempo para que de tanto escuchar “noche de paz”, “navidad llegó, y llegó el amor” y otros villancicos de esa calaña nos den ganas de matar al reno más cercano, aunque seamos vegetarianos.

Así que armé esta lista alternativa de canciones de navidad, que no son lo más nacionales (ni siquiera uruguayas) ni pro-fiestas del mundo, pero tienen rock:

  • Christmas Celebration (Weezer): canción exaltada y memorable, que llega a burlarse de Papa Noel, el mismísimo baluarte de la navidad comercial. Es también conocida por ser el tema de cierre de el video de navidad que dos jóvenes vestidos de reno y de Papa Noel hicieron en el 2007 ;)
    link.
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  • Xmas Cake (Rilo Kiley): a decir verdad esta la escuché recién hoy, pero me gustó mucho. Junto con Christmas Song de Weezer que viene más adelante es una de las canciones tristes de navidad.
    link.
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  • I Won’t Be Home for Christmas (Blink-182): expresa directamente los dolores de bolas de la navidad, a lo blink.
    link.
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  • Christmas Song (Weezer): vengo escuchando esta canción todas las navidades desde hace siete años, y no me decepcionó nunca hasta ahora.
    link.
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  • I Want an Alien for Christmas (Fountains of Wayne): ¿y quién no quiere uno? bah, a decir verdad, preferiría un montón de otras cosas antes que un alien. Pero bueno, si a este señor le gusta el alien, que tenga el alien.
    link.

Coman con moderación, no se emborrachen (tanto) y tengan muy felices fiestas.