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A vuelo razante

Hace una semana se nos dio dos días y medio para hacer el TP parcial de Procesamiento de Imágenes, y como era de esperar, a mí me quedó solamente un día y medio.
Si bien esta vez no fue tan extremo como el de Sistemas Inteligentes, también llegué con lo justo, entregándolo a las 2:20 de la madrugada (por Internet, por supuesto) y dejando el punto número 5 (eran 5 puntos en total) a la buena de Dios.
Se necesitaba un 60% para aprobar, y de haber tenido los ejercicios que había hecho completamente bien llegaba a 75%, pero sabía que por cosas que tenía algo flojas eso podía caer a alrededor de 65%. Y así fue, casi que me hizo sentir mejor que sacarme un 9, porque fue una estimación acertada de lo que podía hacer con los recursos (tiempo y conocimiento de la materia) que tenía. It’s a hit.

El otro motivo de orgullo (pre)profesional de ayer tuvo que ver con la épica lucha del hombre contra Telefónica. El jueves volvió otro técnico más, pero esta vez me cambió el módem y los filtros. Al principio todo era color de rosa, pero después empecé a perder la conectividad otra vez, y de nueeevo llamar al centro de soporte técnico.
Long story short: me dieron un router DSL, que se empezó a pelear con mi router, dando como resultado la ausencia de Internet cuando los conectaba.
Largas horas de trabajo no remunerado (obvio, ¿quién me lo va a remunerar?) me llevaron a aplicar las habilidades Javierísticas (¿Cómo? ¿No saben quién es Javier? ¡Deberían!) aprendidas en redes, configurando las subredes y el servicio DHCP como se debe, y trayendo nuevamente la paz a este hogar.

En dos semanas se define el cuatrimestre. El anteúltimo cuatrimestre de cursada. Good grief.

PD (si es que se pueden poner posdatas en un post antes de publicarlo): ¡El blog estrena tema nuevo!

Speedy and its mother 2

Dirigible de Speedy

Un post con este título no puede significar nada bueno, y de hecho no lo hace. Dos años atrás escribí el primero de esta serie, Speedy and its Mother, porque debido a un problema realmente misterioso no podía entrar a mi propio blog (ni a la mayoría de los de WordPress). Después vinieron otros, como no poder ver fotos de flickr y no poder acceder a nada más que a Google y su caché desde Ubuntu (finalmente encontré la solución en un foro chileno que se me veía todo negro, y tuve que seleccionar el texto que quería leer para que quedase resaltado).

Esta vez pierdo la conexión intermitentemente. No es el fin del mundo, pero se pone feo cuando necesitás estar conectado (dejando de lado el detallecito de que estás pagando por el servicio). Después de 5 llamadas a soporte técnico y la visita de tres técnicos (valga la redundancia), ya conozco de memoria el 0800 y el modelo del módem, y me cansé de repetir que sí, están todos los filtros puestos. El mecanismo atrás de todo esto es cíclico y tiene más o menos esta forma:

  1. El módem pierde el sincronismo y se desconecta.
  2. Trata de reconectarse… ¡y lo logra! ¡ehhhh!
  3. …Pero a los 15 segundos se desconecta otra vez ¡uhhh!
  4. Se repiten los pasos anteriores hasta que se me colma la paciencia (pueden pasar un par de días)
  5. Llamo a soporte técnico, y a veces el mismo día, a veces el día siguiente, se soluciona el problema después de que hacen unos pases tecnomágicos.
  6. Después de unos días viene el técnico, y se encuentra con que no hay problema alguno.
  7. El técnico se va, y el mismo día o los siguientes el problema se anima a volver.
  8. ¡Y al principio otra vez!

Puede ser que sea solamente una casualidad, pero después de tantas casualidades me encantaría tener una solución ¡Viva el dirigible de la felicidad!

Mr and Mrs K, their friends, and their mothers

Escribo este post para retractarme. Si alguna vez dije que el servicio de Speedy no podía ser peor, mentí, o mejor dicho, hablé sin saber.

Podía ser peor, y probablemente lo va a ser cuando Fibertel deje de operar (si es que no prospera el proyecto de ley de la oposición para revertir la medida), y el millón de usuarios que tenía haga su éxodo de la era digital hacia otras empresas, que vienen a ser 2, con suerte.

No me la quiero dar de Nostradamus, ni de presentador de catástrofes, pero esto es lo que creo que va a pasar:

Si los call centers te tenían esperando hasta que te aburrías, ahora te van a tener esperando hasta que te duermas.

Si cuando empezaban las vacaciones pasabas medio día tratando de conectarte, vas a estar un día, y más seguido.

Si te venían aumentando los precios con una cara de piedra impresionante, los precios de ahora van a parecer un regalo en comparación de los que se van a venir.

Me parece que la cruzada contra Clarín ya pasó el límite de lo serio, y el matrimonio presidencial saltó olímpicamente la barra de la hipocresía. Viven usando buzzwords como “la corpo mediática” y proclamando su lucha heróica contra los monopolios en sus programas títere de la TV Pública (coff, coff, 6, 7, 8, coff, coff), pero si hay algo que veo claro en todo esto es que hay un gran beneficiado que es Telefónica (casi que el arquetipo mayor de monopolio en la Argentina) y un país entero de usuarios de Internet como perjudicados.

 
Actualización: algunas semanas después de escribir esto encontré esta entrada en pensá, nene, pensá, donde se ve la cuestión desde Capital y el GBA. Agrega además un video en el que se demuestra que el gobierno miente descaradamente (una vez más).

Not so transparent

Mucha agua ha corrido bajo el puente desde la última entrada en este blog, y la última entrada fue precisamente otra queja por un problema parecido. ¿Qué pasó? Cada vez que quería entrar a ver algún blog alojado en WordPress (o sea, nombre de dominio + .wordpress.com) pasaban varios minutos antes de que terminara de mostrarse, si es que se mostraba (lo más gracioso es que en mi blog lo único que tardaba mucho en cargarse eran las puntitas de los recuadros de cada post). Además de eso (y el principal problema), es que no podía llegar de ninguna manera a la página de creación de posts. Es una sensación de impotencia terrible estar ahí, a un paso de escribir lo que uno quiere escribir y no poder, y ver que desde cualquier lado menos desde mi casa podía entrar.

Hipótesis

Cuando hice este post creía que ya había solucionado el problema, pero no, porque los DNS que estaba usando dejaron de funcionar. Probé con un chillón de otras direcciones de DNS, pero las cosas solamente empeoraban. Fueron muchas las cosas que creí que podían estar pasando:

  • Speedy tiene bloqueado WordPress (como había hecho Jazztel en un momento)
  • Los DNS de Speedy son malos, y se pierden hasta en un pasillo (aunque esta afirmación es completamente verdadera, no fue del todo el problema esta vez)
  • La gente de WordPress mandó mi blog a un servidor en la Isla Cuadrada de Kookamonga, donde los 6datos son transportados por una persona que llega nadando, a 2bps
  • El firewall de mi router se está haciendo el vivo
  • Mi MTU es demasiado alto (cosa que me había pasado en Ubuntu, y que conté acá)
  • El hombrecillo encargado de La Internet no me quiere

Lo que realmente pasó

Fue entonces, al borde de la desesperación, cuando decidí usar Wireshark (un analizador de paquetes, que nos deja mirar toda la información que pasa por nuestra red totalmente desnuda) para ver qué onda (como diría con mucho atino el señor Álvarez cuando hablaba de funciones senoidales). Y ahí, en esa selva de información, vi cosas que erizarían los pelos del honvre más intrépido, y me di cuenta de que Speedy estaba haciendo cosas a mis espaldas. Haciendo un poco más de investigación por mi cuenta y leyendo otro poco (uno de las cosas que leí fue este post de Javier Smaldone, terriblemente inspirador), me di cuenta de que estoy atrás de un proxy transparente que Speedy puso sin permiso de nadie, y como todo lo que Speedy toca, anda mal.

Soluciones

La solución a esto es bastante simple, aunque quizá sea un poco molesta y no la mejor (la mejor sería que Speedy dejara de molestar y sacara este proxy). Consiste en acceder desde un proxy online como Proxify, o bajarse algún add-on de firefox como PhProxy. PhProxy es muy cómodo, porque lo activamos cuando queremos cliqueando su ícono, que está en la barra de direcciones o en la barra de estado (abajo de todo). Lo que puede pasar a veces es que el servidor proxy que elige no anda, pero eso se arregla bastante fácil haciedo click derecho sobre su pequeño ícon y eligiendo otro.

Eso es todo por ahora, fue una semana terriblemente cansadora, y un día particularmente cansador. Me voy, pero dejo una frase del sabio usuario de WordPress thesacredpath:

Ah yes, the infamous transparent proxy servers: responsible for more problems than we can ever imagine.

Speedy and its mother

Hacía un rato bastante largo que no posteaba nada acá. En parte admito mi culpa, pero por otro lado, debo felicitar a la gente de Speedy, porque con esfuerzo y perseverancia han demostrado de forma definitiva e irrefutable que son unos inútiles.

Desde hace casi un mes venía sin poder acceder a mi dashboard de WordPress, o sea, no podía postear, editar, ni hacer nada con mi blog. Apenas podía verlo, y había muchísimos blogs más de wordpress a los que no podía entrar, las páginas se empezaban a cargar, pero ahí se quedaban. Hasta que hoy, con la paciencia al límite y aprovechando el tiempo libre que dan los feriados, me puse a buscar la solución, y después de casi una hora la encontré: cambiar los freaking DNS automáticos de Speedy por otros, no importa cuales, siempre que sean un poco confiables.

Así que supongo y espero que ahora, con este asunto solucionado y ayuda del clima otoñal que inspira a escribir, postearé un poco más en el tiempo que sigue, para suerte o desgracia de quien lea :)