Posts Tagged ‘universidad’

Weekends away, these were the happiest days

La semana pasada terminó la primera mitad de segundo cuatrimestre, con sus exámenes correspondientes. O sea, el fin de semana fue como sacarse las zapatillas después de haber estado caminando todo el día. Es decir, no hice nada (al menos nada comparado con las 6+ horas de estudio de costumbre).
Después de unas pautas publicitarias viene la segunda parte, que como es sabido es mucho más rápida y más furiosa que la primera, y puede llegar a traer 4 parciales y varios TP en una misma semana. Noviembre no perdona.

Ahora en el noticiero están pasando el cierre de campaña de Cristina F de K, que tiene demasiado dinero para ser alguien que dice querer disminuir la desigualdad social. También causa gracia ver la cara de don Amado junto a la suya en la fórmula presidencial, es como decir que como ministro de economía, va a ser un buen vicepresidente.
Ahora sus amigos se pararon y empezaron a corear. Es raro escuchar a toda esa gente cantando “llora, llora, llora la derecha” ¿De qué están hablando cuando hablan de “derecha”? Si la derecha son los otros ¿Cómo se llama a quienes muestran un desprecio abierto al parlamentarismo, tienen amigos en la corte suprema, apoyan la continuidad indefinida de una misma familia en el poder, manipulan la información al mejor estilo Orwelliano y permiten que cada vez existan más personas viviendo en situación de precariedad mientras ellos compran ropa cara en Europa y usan el avión presidencial para trasladarse a fiestas?

De todas formas, no hay mucho clima electoral que digamos, mucho menos que para el 14 de agosto. Está bien que no se esperan grandes variaciones en los resultados, pero parece como si ya no fuera tan importante decidir quién nos va a gobernar durante los próximos años.

Los spots de campaña de la mitad de los partidos (grandes o medianamente conocidos) fueron de mal en peor: Alfonsín hablando a los gritos, Fernández (Cristina) vangloriándose de logros ajenos de escasa significatividad y haciendo propaganda de shampúes (en su último spot: “¡Elvive, Elvive!”), y Rodriguez Saa… mejor no hablemos de eso, por favor. Los del Frente Amplio y la Coalición Cívica – ARI se mantuvieron discretos. Y los de la izquierda, pese al amateurismo de los actores (que casi que resulta simpático), están dando una sorpresa. Mejoraron muchísimo a partir del “¡Votanos, por favor!”.

 
Nota al pie: agradezco a The Lucksmiths por el título del post, de la canción Southernmost, cuyos acordes y ritmo permiten ser memorizados y tocados sin grandes dificultades.

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It’s the beginning of the end

Como dirían los monos árticos (no creo que haga falta, pero The Arctic Monkeys, por las dudas), y seguramente mucha gente más, porque no es una frase tan original después de todo.

Estoy empezando el último cuatrimestre del último año de la carrera, y si todo sale bien y no hay ninguno de esos cambios de plan de estudio que suelen aparecer cada tanto, no tengo necesidad de cursar más después de esto hasta conseguir el título.

Es raro, suponía que iba a sentir algo al llegar a estas alturas, pero la verdad es que no siento nada en particular, salvo ciertas ganas de terminar de una buena vez.
Seguro, una vez que termine y pase un rato voy a empezar a añorar estos tiempos, pero es como pasaba con la secundaria: uno la extraña ahora, pero cuando estaba ahí no veía la hora de salir.

La materia complicada del momento parece ser Complementos de Cálculo. Es como si nos dijeran “¿Creías que habiendo aprobado Análisis Matemático I, Análisis Matemático Vectorial, Física I y Física II te ibas a poder echar a descansar el último año? ¡Ésta!”. Igual, el profesor explica bastante bien, y los libros tienen pinta de ser completos, así que solamente requerirá más sudor y lágrimas de mi parte (sangre no, esperemos).

La materia fácil parece ser Economía, pero siempre hay que estar atento, porque parece ser el tipo de materia que por razones incromprensibles te manda al recuperatorio la semana que rendís todo el resto.

La materia incierta es Eléctrónica Digital, y estoy 100% seguro de que es incierta, porque todavía no empecé a cursarla.

Los pedacitos de tiempo libre que me van quedando los junto para estudiar Química y aprobarla en cuanto se presente la oportunidad. Todo bien con Chang, pero esos 10 capítulos no son tan simpáticos para leerlos más de dos veces enteros.

Y ya que empecé haciendo una citación poco original, cierro con una de las mismas características, cantada por Flanders cuando se acercaba el meteorito a Springfield:

Que será, será.

A vuelo razante

Hace una semana se nos dio dos días y medio para hacer el TP parcial de Procesamiento de Imágenes, y como era de esperar, a mí me quedó solamente un día y medio.
Si bien esta vez no fue tan extremo como el de Sistemas Inteligentes, también llegué con lo justo, entregándolo a las 2:20 de la madrugada (por Internet, por supuesto) y dejando el punto número 5 (eran 5 puntos en total) a la buena de Dios.
Se necesitaba un 60% para aprobar, y de haber tenido los ejercicios que había hecho completamente bien llegaba a 75%, pero sabía que por cosas que tenía algo flojas eso podía caer a alrededor de 65%. Y así fue, casi que me hizo sentir mejor que sacarme un 9, porque fue una estimación acertada de lo que podía hacer con los recursos (tiempo y conocimiento de la materia) que tenía. It’s a hit.

El otro motivo de orgullo (pre)profesional de ayer tuvo que ver con la épica lucha del hombre contra Telefónica. El jueves volvió otro técnico más, pero esta vez me cambió el módem y los filtros. Al principio todo era color de rosa, pero después empecé a perder la conectividad otra vez, y de nueeevo llamar al centro de soporte técnico.
Long story short: me dieron un router DSL, que se empezó a pelear con mi router, dando como resultado la ausencia de Internet cuando los conectaba.
Largas horas de trabajo no remunerado (obvio, ¿quién me lo va a remunerar?) me llevaron a aplicar las habilidades Javierísticas (¿Cómo? ¿No saben quién es Javier? ¡Deberían!) aprendidas en redes, configurando las subredes y el servicio DHCP como se debe, y trayendo nuevamente la paz a este hogar.

En dos semanas se define el cuatrimestre. El anteúltimo cuatrimestre de cursada. Good grief.

PD (si es que se pueden poner posdatas en un post antes de publicarlo): ¡El blog estrena tema nuevo!

You never have to see the day again

Bien, ahora sí mi vida quedó hipotecada hasta la mitad del año que viene, en manos de una sociedad anónima formada por los señores Finales, Parciales y El Trabajo, y por la señora Investigación. No me puedo quejar, porque yo elegí ejercer esta suerte de prostitución intelectual ahora, para tener una probabilidad un poquitito más alta de no terminar durmiendo abajo de un puente (si acá hubiese puentes debajo de los cuales se pudiese dormir) en unos años.

Está bien, lo de los puentes es quizá un poco mucho.

La semana que viene es el parcial de Investigación Operativa (cosa que debería seguir estudiando ya mismo, pero mi break se extendió un poco), así que queda tachado lo que resta de este fin de semana y de los ratos libres de la semana que viene.
El profesor de Procesamiento de Imágenes ya hizo la reserva del fin de semana que viene para la primera entrega del trabajo práctico aprobador de cursada. Tacho ese fin de semana también.
¿Ya está, no? NO, no está nada. Mientras tanto se acerca la próxima entrega del trabajo de Compiladores, que fue anunciada por la mismísima profesora como una de las dos partes más difíciles (la otra difícil es la que viene después).
Y claro, Calidad de Software no podía ser menos, así que hay que ir pensando en el ejercicio a entregar dentro de dos semanas, y en el parcial de fines de junio.
En Julio pasan más cosas, pero prefiero ni pensar.

Todo esto probablemente no sería un problema si no se desvanecieran tantas horas trabajando, pero es sabido que “La tierra es de quien la trabaja”. Y es verdad, porque el viernes no tuve tiempo ni de bañarme.
 

Sandwichs de berenjena

Sandwichs de berenjena para faltos de plata

Cambiando de tema, ayer hice sandwichs de berenjena completos (ok, la completitud de un sandwich es algo subjetivo, pero adhiero a los estándares de las hamburguesas de los lugares más comunachos). Fue un intento por probar si podía hacer una especie de Betos Vegetal a menos de un cuarto del precio (el original vale la módica suma de $28), y estuve cerca.
Llevó un rato más de lo que esperaba, más o menos una hora, pero no necesitó demasiado esfuerzo de mi parte (salvo soportar un par de quemaduras de queso).
Conclusión, Gabriel tenía razón cuando dijo en su célebre comentario de Primavera – La Venganza que la berenjena tiene onda. Me hubiese gustado que estuviera por acá para convidarle uno, pero ahora vive en un oasis. De verdad.
No dejo la receta porque es una simple variación de ÉSTA (¡cómo extraño los primeros años de la universidad, en los que uno podía reírse varios minutos con una palabra tan simple!), pero quizá algún día aparezca si surge una evolución interesante.
 

Bueno, tengo que seguir estudiando en -37 minutos (como recordarán de sus divertidas y energizantes clases de física, un instante en el tiempo puede ser tranquilamente negativo), pero antes quiero dejar un link a una página que encontré cuando empecé a escribir este post (quería asegurarme de no estar poniendo cualquier cosa en el título, y que coincidiera con la canción de Rilo Kiley – cover de The Velvet Underground – a la que hago alusión, no tan obviamente).
La página en cuestión se llama Rate Your Music, y sirve justamente para eso: ver el rating que los usuarios le dan a cada álbum, EP y single de una banda – tan simple que roza lo genial.

Sean buenos, y aprovechen su tiempo mientras sea suyo :)

Abril no viene gratis

Ayer a la noche justo antes de irme a dormir me di cuenta de que ya llegó el momento “I’m screwed” del cuatrimestre, o por lo menos uno de los momentos I’m screwed del cuatrimestre.

¿En qué consisten estos momentos? En darse cuenta de que el tiempo que necesitás para hacer las cosas que tenés que hacer supera el que tenés disponible, e indica que estás hasta las manos, hasta el cuello, o si se quiere, hasta las bolas.

Lo peor es que no hay aviso previo, el fin de semana anterior estás lo más tranquilo, comiendo huevos de Pascua sin ninguna preocupación, cuando de repente ¡zas! Se adelanta en una semana la primera entrega de compiladores, aparecen clases que hay que recuperar, y reaparecen proyectos de los que ya te habías olvidado reclamando nuevamente tu atención. Todo eso manteniendo obviamente la base mínima de obligaciones, como trabajar, hacer el resto de los TPs, estudiar y llevar adelante la (poca) vida extrauniversitaria y extralaboral que uno pueda tener.

¿Qué hace uno frente a esta circunstancia, entonces? Una de dos: o se entrega completamente al ocio, aferrándose por un rato a la idea de que todo esto no es tan importante después de todo; o continua haciendo lo que puede, maquinalmente, hasta que llegue el milagro llamado vacaciones de invierno, que en algunos casos (no siempre) lo salva de todo esto y ahí sí, se entrega completamente al ocio.

Medioaño

"I woke up and it was winter
With the rain across the roofs
And the weather turned me into a bit of a recluse
If I needed an excuse"


La gente de The Lucksmiths resume lo que fue mi cuatrimestre. Sí, la vida de un universitario no se mide ni en meses ni en años, se mide en cuatrimestres.

Marzo prometió que el otoño iba a estar bueno, pero como todos saben, Marzo es un mentiroso, casi tanto como Diciembre. Mi tiempo fue absorbido por las siete materias que hice (en realidad, que estoy haciendo), y por los más de quince libros que tuve que leer (además de los que leí para mí).

Pero ya está, solamente quedan las materias más difíciles y termino, para obtener las esperadas vacaciones que voy a tener que usar para estudiar Física, mucha física, desde cinemática hasta corriente alterna, pasando por todo lo que hay en el medio: móviles que aceleran, cuerpos que se calientan, niños que empujan trineos sobre hipotéticas superficies sin rozamiento, fluidos que… fluyen, resortes que se comprimen, cargas que se repelen y circuitos que se cierran.

Esta tarde me la tomé para mí, y se basó principalmente en no hacer nada, salvo jugar y escuchar música. ¿Qué música? indie. Indie bueno, como el de The Good China, The Lucksmiths y a veces The Spinto Band, e indie malo que prefiero no recordar.

En peliculandia vi The Host, una película coreana sobre un monstruo que creía que iba a ser mala, pero fue menos mala de lo que creía. Casi que me gustó. Tiene un humor tipo “no la vi venir”.

Podría extender más este post inextensible (como las cuerdas que voy a tener que estudiar para Física) hablando de los libros que leí, pero solamente voy a nombrar los dos últimos, porque me duele la espalda de estar sentado acá: Foma Gordyeeff – The Man Who Was Afraid, del ruso Gorki, y Troll Bridge, de Terry Pratchett. Aconsejables ambos, aunque son muy distintos.

Casi me olvidaba, también ordeñé soja.

Leche 'e soja

Y Fue

Como había predicho, a la Nostradamus, en el post anterior, las promesas que nos hicieron en la reunión del lunes para aplacar nuestra ira de bestias furiosas no se cuemplieron. O por lo menos necesitan que se las recordemos para que las cumplan.

El lunes me levanté a las 10, un poco más tarde de lo habitual en los días de inscripción, dispuesto a llevar a cabo el trámite de forma rápida y poco dolorosa. Obviamente, estaba equivocado, porque ni bien intenté entrar al Sistema Guaraní me di cuenta que ahí adentro no cabía ni un alma más. Sin preocuparme demasiado me fui a la oficina de alumnos a buscar un analítico, para ganar tiempo. Me atendió ese tipo, el tipo que nunca me resolvió un solo problema desde que entré en la universidad, pero con bastante buena onda, cosa que me pareció rara, y que tomé como una señal divina que anunciaba lo bien que iba a salir todo esta semana. Segundo error.

Llegué a mi casa y el sistema ya se dejaba entrar, así que pasé contento a hacer lo mío. Y ahí empezó lo feo, de seis o siete materias y media (hicieron una fusión de una materia que hice y otra que no, entonces tengo que hacer la mitad) en las que me tenía que anotar, pude hacerlo solamente en una y media, gracias a una mezcla de n – 4, no aparición de comisiones (solamente para mí), no aparición de materias, materias que se dictan en el segundo cuatrimestre pero deberían estar ahora y correlatividades incumplibles.

Voy a ahorrar todos los detalles, pero fui a la escuela de tecnología, al departamento de alumnos, donde me atendió otra vez ese tipo y se encargó diligentemente de no solucionarme ni un puto problema, y de vuelta al departamento de alumnos a la tarde. Esta vez me atendieron personas que tenían un poco más de idea de todo, y pudieron arreglarme bastantes de las calamidades que me aquejaban.

Así de quejoso concluyo el primer post de marzo, que no promete nada.